miércoles, noviembre 18

Me metí a este abandono de blog para tratar de decidir qué hacer con este (y/o) el otro. Opciones:

a) Cerrarlo, es decir suprimirlo.
b) Revivirlo, cómo he intentado un par de veces.
c) Hacer uno nuevo y dejar a estos viejitos vagando en el ciberespacio.

Creo que son ésas. Y como siempre está la opción de dejar las cosas como están, pero parece que no quiero. Lo que sí, me entró un miedo terrible a que se perdiera lo que está aquí (y en borrador) así que lo primero es hacer un respaldo por siaca.

martes, junio 9

Voyeur

Fuguet, en una entrevista sobre su libro de Caicedo, dice que los cinéfilos sienten mucha curiosidad por la vida pero también mucho pánico a vivir.
Una amiga me decía hace algún tiempo que ella prefiere vivir sus propias aventuras en vez de leerlas. Yo le argumentaba, a favor de la literatura, que hay miles de cosas que una nunca va a vivir y de las que puede tener noticia a través de las historias (y ficciones)de otros.
No sé si será que es porque no tengo trabajo y tengo desocupados 2 y medio de los 5 días laborales, pero estas últimas he visto un montón de películas. Gringas, indias, francesas, buenas, mediocres... lo que venga.
Mi terapeuta me preguntó una vez si me gustaba ver cine para escapar y yo casi me sentí ofendida. "Me gusta el cine porque muestra otras miradas, otras realidades". Pero ahora, casi 4 años después, pienso que probablemente tenía razón. Hay algo reconfortante en perderse en una historia, escrita o filmada; una forma de pasar las horas en un lugar mucho más interesante que en el que se está. Mirar la vida en vez de vivirla.

lunes, mayo 18

Strange steps